Por: Juan Alex Urtecho Vejarano
Creí ser claro y sucinto en la exposición sobre los Lanceros de la Victoria. Hace pocos días me invitaron a leer el artículo de un cajabambino en el que «cabian algunas aclaraciones» a mis escritos. Este texto servirá de ayuda para intentar al menos aclarar en qué consiste una novela histórica. Analizaremos el texto de nuestro paisano punto por punto.

«Una novela histórica, su nombre lo dice, es un híbrido de novela e historia» (Boy, 2022), es decir, contexto (historia) e imaginación (novela). En efecto, el autor se ve arrastrado por aquí y allí por su propia imaginación y la realidad de los hechos históricos. «No podríamos tachar de mentiroso a García Márquez por su novela “El General en su laberinto”, en la que narra los últimos días de Bolívar» (Boy, 2022). Según el diccionario de la Real Academia Española mentiroso es aquella persona que induce a error. Gabo provocó en sus lectores la aprehensión de errores históricos y así lo da a conocer el presidente de la Academia de Historia de Colombia, Germán Arciniegas, en el Diario El País. (https://elpais.com/diario/1989/04/04/cultura/607644005_850215.html). Les invito a leer.

«El ilustre cajabambino don Genaro Ledesma Izquieta es el único hasta la fecha que ha escrito una novela sobre Cajabamba: “El parto de Gloriabamba”» (Boy, 2022). No creo que sea necesario probar aquí esta afirmación, pues todos los lectores estarán de acuerdo con ella, pero esto no lo exime de inducir a errores históricos que a continuación demostraré. «En ella relata que Bolívar no tenía ni ejército ni caballería para enfrentarse a los realistas españoles» (Boy, 2022). Debe recordarse que Bolívar arribó al Perú en septiembre de 1823. Que no tenía ejercito y caballería constituye un craso error y una gran mentira. En la Colección Documental de la Independencia del Perú, tomo VI, volumen 6, de los asuntos militares, nos presenta que en Lima el 11 de enero de 1823, existía el Batallón de Infantería de Línea N° 1 del Perú, cuyos miembros de la plana mayor eran «el Coronel Agustín Gamarra y se encontraba enfermo en casa; el teniente Coronel Juan Bautista Eléspuru; Sargento Mayor Gregorio Fernandez; ayudantes mayores Manuel
Balcarcel y Manuel Martínez; Capellan Eugenio Lascano; abanderados Clemente Ramos y Leonardo Iraola» (p. 167). Invito al lector a revisar el texto y le resultará más agradable y provechoso advertir por sí mismo los demás batallones que existían antes de la llegada de Bolívar.

«Cuando llegó a Cajabamba, los dueños de la hacienda Araqueda le proporcionaron dinero, joyas, caballos y uniformes con los que formó de la nada un regimiento denominado “Los Lanceros de la Victoria”» (Boy, 2022). El 28 de mayo de 1823 Juan Salazar comunica que «El Capitan de Civicos Don José Velesmoro y Aristisabal vecino del Partido de Huamachuco há hecho el donativo de quinientos carneros y cincuenta nobillos, cuyo valor pasa de mil pesos, y en atencion á este generoso desprendimiento hé tenido á bien exhonerarle del cupo que podia corresponderle en el emprestito forsoso repartido á los havitantes de este Departamento». (Dumbar, 2018, p. 522). [Los errores ortográficos son del texto] Don José Velesmoro junto a su madre doña Margarita Velesmoro eran propietarios de la Hacienda Araqueda y su donación consistió en animales ovinos y bovinos y no en equinos, menos joyas o uniformes.

El origen los Lanceros de la Victoria está envuelto en un halo de misterio y aún no podemos hacer ninguna previsión clara. Un documento que conduzca inevitablemente a la idea de que el regimiento Lanceros de la Victoria se creó en Cajabamba no se conoce aún. Algo distinto sucede con el Batallón Trujillo. Una cartas entre los hermanos Tomas y Pablo Dieguez de Florencia, remitida desde Cajabamba el 7 de junio de 1823, pone en evidencia que dicho batallón se formó en Huamachuco. [No citaré el texto por falta de espacio] Una suposición que suelo hacer es: si Cajabamba formaba parte de Huamachuco y Pablo Dieguez era el Intendente y él tenía una casa en nuestra tierra ¿no creen que llevó hombres cajabambinos al Batallón Trujillo? Fin de la suposición.

«Los lanceros fueron mil jinetes que se armaron con lanzas de tallos de lloque con puntas de hierro, los entrenó el mariscal inglés Miller y realizaron su primer ensayo en “La Pampa Grande”» (Boy,2022). En la carta de Bolivar a Sucre, con fecha 25 de diciembre de 1823, afirma que fueron 90 Lanceros y no mil como asegura Ledesma y estaban a cargo del Comandante Guillen, no de Guillermo Miller que el 25 de septiembre
de 1823 le adjudicaron mediante un decreto una casa en Arequipa y fue Coronel de l Batallón de Infantería Legión Peruana de La Guardia.
Guillermo Miller, los Lanceros de la Victoria, la hacienda de Araqueda, etc. existieron, pero la redacción de la historia es producto de la imaginación y de la «buena técnica y magia para contar» de Ledesma Izquieta. Por eso se le llama novela histórica.

BIBLIOGRAFÍA
1.Boy Palacios, L. (17 de marzo, 2022). A propósito de una publicación en tres partes titulada “Lanceros de la mentira” caben algunas aclaraciones. Una novela histórica, su nombre lo dice, es un híbrido de novela e historia. No podríamos tachar de mentiroso a García Márquez por su novela [Publicación de Faceboook]. Recuperado de https://www.facebook.com/lucidoenrique.boypalacios
2.De la Barra, F. (1972). Colección Documental de la Independencia del Perú, (tomo VI). Editorial Salesiana.
3.Dunbar Temple, E. (2018). Guerrillas y montoneras durante la Independencia. Fondo Editorial Congreso de la República.
In Memoriam: Shalalá

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